Vivir, comer y correr sin sufrimiento

Vivir, comer y correr sin sufrimiento

Mantener un estilo de vida vegano es compatible con ser deportista. Y sí, también se puede llegar a lo más alto: algunos atletas de élite así lo demuestran.

Scott Jurek es uno de los mejores corredores de todos los tiempos. Esta leyenda viva de la ultramaratón ha ganado la mayoría de las carreras prestigiosas de este deporte, incluyendo el histórico Spartathlon de 246 kilómetros -tres veces consecutivas (2006–2008)-, el Badwater Ultramarathon de 217 kilómetros  (2005, 2006) y los Western States de 161 kilómetros (1999-2005), que ganó siete veces seguidas.  Su último logro fue conseguir en 2015 romper el récord en el Sendero de los Apalaches (3500 kilómetros), una de las rutas estadounidenses más icónicas que cruza 14 estados desde Georgia hasta Maine. Lo consiguió después de caminar 46 días, 8 horas y 7 minutos.

Jurek es un vegano convencido por razones éticas, de salud y medioambientales. Dejó de comer carne en el año 1997 y se pasó al veganismo dos años más tarde, porque vio que era la solución a largo plazo para evitar los antecedentes familiares de enfermedades crónicas.

Este deportista de élite vegano considera que su dieta es clave en su buen rendimiento deportivo y, por ello, difunde su experiencia. Es autor de  Correr, comer, vivir: La inspiradora historia de uno de los mejores corredores de todos los tiempos, uno de los libros más vendidos de alimentación deportiva, en el que defiende que una dieta basada en plantas es más que suficiente para cubrir las necesidades de un corredor de distancia ultra.

Al igual que Jurek, muchos otros deportistas siguen esta filosofía de vida. Es el caso del triatleta Ironman Brenda Brazier, la atleta Fiona Oakes, el piloto de Fórmula 1 Lewis Hamilton, los futbolistas Jermain Defoe y  Carlos Cuéllar, o la tenista Venus Williams. Carl Lewis, conocido popularmente como El hijo del viento, se hizo vegano en el año 1990. “¿Puede un atleta de clase mundial obtener suficiente proteína de una dieta vegetariana para competir? Descubrí que una persona no necesita proteínas de la carne para ser un atleta exitoso. De hecho, mi mejor año de competición fue el primer año que seguí una dieta vegana”, explica Lewis en el prólogo del libro Very Vegetarian.

Los veggierunners

Muchos otros atletas anónimos siguen sus pasos. En España, un centenar de deportistas -desde ovolactovegetarianos a veganos- forman parte de la Unión Deportiva Vegetariana (UDV, VeggieRunners), que comenzó a gestarse en 2008 a partir de una iniciativa del Foro Vegetariano de la Unión Vegetariana Española (UVE). En 2012 se constituyó legalmente como club deportivo: sus miembros se inscriben por motivos de salud, medioambientales o éticos.

“Muchas de las personas que pertenecemos a la UDV no entendemos nuestra alimentación como una dieta que se sigue por razones de salud o estética, sino como parte de una forma de vida más amplia, comprometida con el respeto a los animales no humanos, y de la que la alimentación ética es sólo una parte. En este sentido, la alimentación no es la única cuestión relevante que se les plantea a los deportistas veganos. Igualmente importante es el uso de productos derivados de animales en la ropa y equipamiento deportivo (el cuero en guantes de boxeo, botines de patinaje o botas de montaña; la lana o la pluma en material de montañismo, etc.)”, explican desde el club.

Como todos los veganos, los deportistas también tienen que suplementarse con vitamina B12 o cianocobalamina, ya que ésta suele llegar al ser humano mediante el consumo de animales que, o bien la han adquirido al comer hierba directamente de la tierra o más frecuentemente mediante suplementos, puesto que la mayor parte de la carne proviene de granjas industriales donde los animales no tienen contacto con el entorno natural.

En cuanto a la ingesta de otro tipo de suplementos, varía según las necesidades específicas de cada persona, exactamente igual que ocurre con los deportistas omnívoros. “En el caso de las dietas veganas y vegetarianas para deportistas es importante especialmente asegurar la cantidad adecuada de proteínas. No porque sea difícil, sino porque los hábitos culturales de alimentación en nuestro entorno recurren en exceso a los productos animales como fuente proteica. Una alimentación rica en legumbres, incluyendo la soja en todas sus variedades (tofu, tempeh, yogur, bebida….), seitán, pseudocereales como la quinoa, frutos secos y semillas es suficiente para cubrir la necesidad de proteínas”, detallan.

Si se trata de una actividad física muy intensa, sí que puede estar indicado el uso de otro tipo de suplementos. “Bebidas isotónicas, hidratos de carbono, batidos de proteínas, cafeína, hierro,  aminoácidos ramificados  (BCAAs), creatina… son todos suplementos comunes en la práctica deportiva pero la adecuación de su uso depende de las circunstancias específicas de cada deportista. En esto, como en todo lo demás, cada veggierunner es un mundo”, añaden.

Algunos veggierunners visitan a nutricionistas especializados pero no es un imperativo. Eso sí, casi todos han aprendido mucho sobre nutrición y de cocina en el proceso de hacerse veganos mediante libros, foros, blogs y la información que comparten entre los miembros del club.

Uno de los problemas con los que se encuentran es, sin duda, con la oferta de los catering de las competiciones. Porque, tras cruzar la meta de una carrera popular, por ejemplo, es frecuente que se les ofrezca a los participantes los típicos bocadillos de jamón serrano o butifarra. “Esta es una de las luchas que se lleva a cabo desde la UDV. Tenemos varios modelos de cartas para solicitar comida vegana a las organizaciones de las competiciones. Es especialmente importante en el caso de carreras de larga distancia en las que se proporciona avituallamiento sólido a los corredores, pero también en las comidas postcompetición con las que muchas organizaciones obsequian a los deportistas. Se trata también de una forma de visibilizar el veganismo en el deporte. En nuestra experiencia, estas solicitudes cada vez son recibidas de manera más positiva”. Será que, como afirman, “cada vez hay más personas mejor informadas sobre los falsos mitos acerca de la incompatibilidad del veganismo con el deporte”.  

 

Puedes leer una versión de este artículo en el número de marzo de Bueno y Vegano

Si quieres Veganear por el mundo, ¡haz clic aquí!

 

 

Anuncios